Tu objetivo es tan grande, tan grande que lo ves inalcanzable?

Bien, en esta situación piensa como el dicho «Cómo se come un elefante?, a trocitos». En este caso…

Divide tu objetivo final en microobjetivos o subobjetivos, de manera que cada vez que logres alcanzar uno de estos microobjetivos tu motivación aumentará y te animará a ir a por el siguiente, así hasta llegar a tu objetivo final.

Al mismo tiempo, es recomendable que en lugar de mirar el camino que te queda por recorrer, céntrate siempre en el punto de partida, en los subobjetvos que ya has alcanzado y en el camino que TÚ ya has logrado recorrer.